Dormir bien es tan importante como alimentarse correctamente. Un buen descanso permite que tu cuerpo se recupere y tu mente funcione al máximo.
Crear una rutina nocturna, evitar pantallas antes de dormir y cuidar la temperatura del dormitorio son pasos básicos para mejorar la calidad del sueño.
Además, alimentos ricos en triptófano como el plátano o la avena pueden ayudarte a relajarte antes de dormir. El descanso reparador es la base de tu vitalidad.